domingo 19 de abril de 2009
viernes 6 de febrero de 2009
Hombre de mente ágil
La tendencia irrefrenable a la reflexión es -en principio- propia de cualquier persona. Es normal, a lo largo del día, encontrarse con decisiones triviales que requieren una elección a menudo sencilla: el hecho de ir a trabajar cuando suena el despertador es, en el fondo, una cuestión de elección, de la misma forma que asistir a una cita cualquiera también hace que meditemos si es conveniente ir o es mejor quedarse en casa por algún motivo de última hora. Aquí no voy a entrar en asuntos éticos ni metafísicos, ni voy a plantear una intrincada serie de deducciones difílmente comprensibles partiendo las premisas dadas. No es necesario porque me parece evidente que pensar, todos pensamos.
La cuestión es que estas simples facultades mentales que ejercemos a diario y que son tan útiles para nuestro día a día, esto tan provechoso que podría llamarse simplemente elección, a veces se transmuta de forma oscura a otras capacidades también propias de nuestro raciocinio. Entramos en terreno pantanoso, y la mejor forma que encuentro de ilustrar este "denso fango" al que me refiero es algo que me es muy familiar: filosofía.
Por vocación tengo colegas cuya mayor fuente de confort y de agrado es reflexionar acerca de todo tipo de cuestiones, en todo tipo de campos. Es común que en alguna reunión de amigos se den todo tipo de temas: rutinarios, políticos, económicos y demás. Es normal también que impere el espíritu de amistad en estos coloquios tan entretenidos, y por eso es muy fácil darle rienda suelta a la creatividad mental sugiriendo todo tipo de medidas disparatadas para, por ejemplo, resolver la crisis global que hoy día nos asola. Me parece algo tan sano postular este tipo de pensamientos que lo recomiendo activamente -considero que imprime una huella creativa personal muy útil para nuestro día a día-. Pero, ¡cuidado! conviene recordar que lo que estamos haciendo es pasar un buen rato, y nada más.
Puede suceder que lo que alguien haya dicho para, por ejemplo, argumentar que el apocalipsis nos caiga encima en el 2018, lo defienda a ultranza e, incluso, lo califique de -atención- "TEORÍA". Pensemos: ¿teoría construida en medio minuto, expuesta sobre la marcha? Vaya una forma de hacer teorías. Lo que me parece es que, en un descuido, se ha echado mano de la diaria capacidad de elección que ejercemos y se ha aplicado el mismo mecanismo a la elaboración de una teoría. Dicho en otras palabras: igual que uno decide ir al trabajo cuando suena el despertador, el "teórico" empieza a imaginarse decisiones y termina eligiendo la que más correcta le parece. El alcance de este ejemplo no merece atención ninguna: a lo sumo comportará una leve pérdida de tiempo.
Pero, de cualquier modo, esto no está bien. Ese espíritu con prisas de hoy en día, esa promoción de la mente ágil y las acciones rapidas y concisas... ese hacerlo todo pronto no vale para todo. A mí me parece, por lo tanto, que hay que saber muy bien cuándo estamos hablando de elecciones triviales, cuándo estamos echando unas risas con los amigos, y cuándo estamos haciendo otro tipo de cosas que requieren otro ritmo de trabajo. Y como hacer "teorías" cualquier cosa: hay asuntos que sólo llevan unos cuantos minutos, y hoy en día se premia la rapidez a la hora de hacer las cosas, pero no todo se puede hacer en un rato. De modo que para algunas cosas, como leer o ayudar a una persona en un problema, o para hacer un simple plan de vacaciones, hay que tomarse algo más de tiempo que para "hacer descubrimientos".
La cuestión es que estas simples facultades mentales que ejercemos a diario y que son tan útiles para nuestro día a día, esto tan provechoso que podría llamarse simplemente elección, a veces se transmuta de forma oscura a otras capacidades también propias de nuestro raciocinio. Entramos en terreno pantanoso, y la mejor forma que encuentro de ilustrar este "denso fango" al que me refiero es algo que me es muy familiar: filosofía.
Por vocación tengo colegas cuya mayor fuente de confort y de agrado es reflexionar acerca de todo tipo de cuestiones, en todo tipo de campos. Es común que en alguna reunión de amigos se den todo tipo de temas: rutinarios, políticos, económicos y demás. Es normal también que impere el espíritu de amistad en estos coloquios tan entretenidos, y por eso es muy fácil darle rienda suelta a la creatividad mental sugiriendo todo tipo de medidas disparatadas para, por ejemplo, resolver la crisis global que hoy día nos asola. Me parece algo tan sano postular este tipo de pensamientos que lo recomiendo activamente -considero que imprime una huella creativa personal muy útil para nuestro día a día-. Pero, ¡cuidado! conviene recordar que lo que estamos haciendo es pasar un buen rato, y nada más.
Puede suceder que lo que alguien haya dicho para, por ejemplo, argumentar que el apocalipsis nos caiga encima en el 2018, lo defienda a ultranza e, incluso, lo califique de -atención- "TEORÍA". Pensemos: ¿teoría construida en medio minuto, expuesta sobre la marcha? Vaya una forma de hacer teorías. Lo que me parece es que, en un descuido, se ha echado mano de la diaria capacidad de elección que ejercemos y se ha aplicado el mismo mecanismo a la elaboración de una teoría. Dicho en otras palabras: igual que uno decide ir al trabajo cuando suena el despertador, el "teórico" empieza a imaginarse decisiones y termina eligiendo la que más correcta le parece. El alcance de este ejemplo no merece atención ninguna: a lo sumo comportará una leve pérdida de tiempo.
Pero, de cualquier modo, esto no está bien. Ese espíritu con prisas de hoy en día, esa promoción de la mente ágil y las acciones rapidas y concisas... ese hacerlo todo pronto no vale para todo. A mí me parece, por lo tanto, que hay que saber muy bien cuándo estamos hablando de elecciones triviales, cuándo estamos echando unas risas con los amigos, y cuándo estamos haciendo otro tipo de cosas que requieren otro ritmo de trabajo. Y como hacer "teorías" cualquier cosa: hay asuntos que sólo llevan unos cuantos minutos, y hoy en día se premia la rapidez a la hora de hacer las cosas, pero no todo se puede hacer en un rato. De modo que para algunas cosas, como leer o ayudar a una persona en un problema, o para hacer un simple plan de vacaciones, hay que tomarse algo más de tiempo que para "hacer descubrimientos".
domingo 4 de enero de 2009
Autárquico
Vivía sólo, no tenía trabajo, carecía de aficiones y de amigos y dormía en el sofá plácidamente; no pagar las facturas no le ponía nervioso.
Era una especie de hikikomori occidental, griego -filosóficamente hablando -de entrado en carnes, pero tan replegado sobre sí mismo que todo él parecía una esfera armoniosa.
Aquel hombre, sin embargo, era el mejor asesino de las críticas.
Era una especie de hikikomori occidental, griego -filosóficamente hablando -de entrado en carnes, pero tan replegado sobre sí mismo que todo él parecía una esfera armoniosa.
Aquel hombre, sin embargo, era el mejor asesino de las críticas.
jueves 1 de enero de 2009
miércoles 31 de diciembre de 2008
Para el 2009
Espero que este nuevo año me brinde el mismo bienestar que el que se acaba. Yo, por mi parte, no voy a desear nuevas experiencias, una mejor situación económica, aprender una nueva lengua ni ser mejor persona: la mayoría de estas cosas se las puede procurar uno mismo. Me gustaría que el 2009 me permitiera cumplir con mis deseos.
Que a vosotros se os dé lo esperado, siempre que así deba ser. Pasad un buen día de fin de año.
Que a vosotros se os dé lo esperado, siempre que así deba ser. Pasad un buen día de fin de año.
domingo 14 de diciembre de 2008
Sobre las vueltas de la vida
Una de las paradojas -a medias- de nuestra existencia es ser conscientes de las acciones que hacemos mientras desconocemos cuáles serán.
El mundo es un mocoso pañuelo repleto de microscópicas virtudes.
El mundo es un mocoso pañuelo repleto de microscópicas virtudes.
viernes 28 de noviembre de 2008
De los intereses
Dios bendiga a aquellos artistas que estampan en todo lugar su sello, porque ellos son uno de mis grandes puntos de referencia.
martes 25 de noviembre de 2008
jueves 6 de noviembre de 2008
Día de dos cifras
Hablando personalmente. Los días seis de cada mes ya no serán como los anteriores. De hecho, llevan siendo algo mágico desde hace bastante tiempo.
Tanto tiempo que, como lo prehistórico, lo observo como algo tan corto...
Tanto tiempo que, como lo prehistórico, lo observo como algo tan corto...
miércoles 29 de octubre de 2008
El tiempo maldito
-Mi olvido es solamente mío, Lucrecia. Poseo mi memoria y no la voy a vender como todos esos hijos de su madre. He decidido agotar todas las parcelas de mi mente: estoy convencido de que como yermos miserables conseguirán su máximo valor.
Así que, Lucrecia, nada de lo que me digas salvará ese trozo de tu vida que me pertenece. Adiós.
Así que, Lucrecia, nada de lo que me digas salvará ese trozo de tu vida que me pertenece. Adiós.
miércoles 22 de octubre de 2008
Ideario
Voy a mostrar un fragmento del "Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres" (Jean-Jacques Rousseau, el ejemplar a mi lado concrétamente de Aguilar, 1966, 4ª edición) que me parece interesantísimo:
«Cada objeto recibe desde luego un nombre particular, sin consideración a los géneros y a las especies, que estos primeros fundadores no estaban en condiciones de distinguir; y todos los individuos se presentaron aislados a su espíritu, como lo estaban en el cuadro de la naturaleza. Si una encina se llamaba A, la otra se llamaba B, pues la primera idea que se obtiene de dos cosas es que ambas no son las mismas [...] de manera que cuanto más se limitan los conocimientos, más extenso se hace el diccionario».
La afirmación con que concluye Rousseau el párrafo me parece muy esclarecedora. A tenor de esto (y muy directamente) podemos remontarnos a los griegos clásicos, concrétamente a (y sin rodeos innecesarios) Platón, y observarlo, teniendo en cuenta el marco en el que estamos, como el realizador de un ideario oficial que aglutina la paja de un diccionario primitivo en montones de Ideas.
¡Si es que todo se puede pensar de todos!
«Cada objeto recibe desde luego un nombre particular, sin consideración a los géneros y a las especies, que estos primeros fundadores no estaban en condiciones de distinguir; y todos los individuos se presentaron aislados a su espíritu, como lo estaban en el cuadro de la naturaleza. Si una encina se llamaba A, la otra se llamaba B, pues la primera idea que se obtiene de dos cosas es que ambas no son las mismas [...] de manera que cuanto más se limitan los conocimientos, más extenso se hace el diccionario».
La afirmación con que concluye Rousseau el párrafo me parece muy esclarecedora. A tenor de esto (y muy directamente) podemos remontarnos a los griegos clásicos, concrétamente a (y sin rodeos innecesarios) Platón, y observarlo, teniendo en cuenta el marco en el que estamos, como el realizador de un ideario oficial que aglutina la paja de un diccionario primitivo en montones de Ideas.
¡Si es que todo se puede pensar de todos!
viernes 17 de octubre de 2008
jueves 16 de octubre de 2008
Margaret Mead
¿Samoa y Gomorra?
Muy en contra de mi forma de actuar, no voy a añadir ningún dato sobre la mujer que encabeza la entrada ni sobre la pregunta que planteo, cosas ambas que no considero conocidas por todas las personas como lo sería alguien más popular. Recomiendo, en caso de curiosidad palpitante, que seguro que acude a muchos al leer el título del libro que voy a mencionar, informarse sobre esto personalmente y responder a la cuestión como cada uno mejor considere.
La obra de esta mujer -una de ellas-, publicada en 1928, se titula "Coming of age in Samoa". En castellano "Adolescencia, sexo y cultura en Samoa", Barcelona, 1985, Paidós.
¡Yo tampoco puedo opinar aún! Pero espero poder hacerlo.
Muy en contra de mi forma de actuar, no voy a añadir ningún dato sobre la mujer que encabeza la entrada ni sobre la pregunta que planteo, cosas ambas que no considero conocidas por todas las personas como lo sería alguien más popular. Recomiendo, en caso de curiosidad palpitante, que seguro que acude a muchos al leer el título del libro que voy a mencionar, informarse sobre esto personalmente y responder a la cuestión como cada uno mejor considere.
La obra de esta mujer -una de ellas-, publicada en 1928, se titula "Coming of age in Samoa". En castellano "Adolescencia, sexo y cultura en Samoa", Barcelona, 1985, Paidós.
¡Yo tampoco puedo opinar aún! Pero espero poder hacerlo.
miércoles 1 de octubre de 2008
Banalidades
Deberá llegar la sangre al río cuando haya un cauce que regar, pues hasta entonces sólo conseguirán los entregados impregnar con su esfuerzo el esbozo de un camino marcado con el tocino de muchos cerdos.
O cómo se debe aguardar a que muchos hablen de algo trivial, pero interesante en potencia, y una vez hayan despojado a la cuestión de su cáscara insignificante, ahondar en lo que queda con afán y dedicación.
O cómo se debe aguardar a que muchos hablen de algo trivial, pero interesante en potencia, y una vez hayan despojado a la cuestión de su cáscara insignificante, ahondar en lo que queda con afán y dedicación.
domingo 14 de septiembre de 2008
Serpiente
Le dijeron al muchacho que el hombre ya había pecado oliendo el aroma de su mujer y que la serpiente no era más que la realidad de ese efluvio femenino y atrayente.
El chico, aún de corta edad, asintió con disimulo mientras, por el rabillo del ojo, veía cómo cuatro serpientes con uñas tentaban la manzana de su madre.
Ellos siguieron comentando la naturalza que se escondía bajo la hoja del Adán.
El chico, aún de corta edad, asintió con disimulo mientras, por el rabillo del ojo, veía cómo cuatro serpientes con uñas tentaban la manzana de su madre.
Ellos siguieron comentando la naturalza que se escondía bajo la hoja del Adán.
miércoles 10 de septiembre de 2008
Personas especiales
-Seguro que allí hay gente interesante -dijo, emocionada.
-Es la universidad, Ana. ¿Qué si no?
Cuando el semáforo cambió, Ana y Álvaro reanudaron el paseo hacia la plaza, abandonando la compañía de una mujer mayor que esperaba junto a ellos y andaba más despacio.
-Tenía tantas ganas de venir aquí... -Ana, aunque bajita, llevaba los últimos meses en una gran nube.
-Ya somos dos. Estaba cansado de aquel sitio -Comentó Carlos, apartandose tras Ana para dejar pasar a un par de peones que cargaban con una escalera.
La nueva ciudad había alimentado su ilusión de jóvenes adultos. No había esquina que no les resultase atractiva, casi mística, en aquel nuevo hogar.
-¡Por fin gente nueva! ¡Choca esos cinco! -Gritó la joven universitaria, levantando la mano.
-¡Choca!-Siguió el futuro doctor.
El choque espantó a algunos pájaros cercanos, que echaron a volar. Uno de ellos pasó cerca de Ana y la alborotó el pelo. Ella rió y continuó el resto del camino brincando.
-Admitido. Admitido. Admitido. Admitido. Admitido...
-Admitidos todos -Lucía, la secretaria de la facultad de Ana, repasó de nuevo los papeles pendientes.
-Pasa. Pasa. Pasa, pasa, pasa...
-Entran todos -Olga, la secretaria de la facultad de Álvaro, repasó de nuevo los papeles pendientes.
Gente especial. Especial, especial, especial, especial...
-Es la universidad, Ana. ¿Qué si no?
Cuando el semáforo cambió, Ana y Álvaro reanudaron el paseo hacia la plaza, abandonando la compañía de una mujer mayor que esperaba junto a ellos y andaba más despacio.
-Tenía tantas ganas de venir aquí... -Ana, aunque bajita, llevaba los últimos meses en una gran nube.
-Ya somos dos. Estaba cansado de aquel sitio -Comentó Carlos, apartandose tras Ana para dejar pasar a un par de peones que cargaban con una escalera.
La nueva ciudad había alimentado su ilusión de jóvenes adultos. No había esquina que no les resultase atractiva, casi mística, en aquel nuevo hogar.
-¡Por fin gente nueva! ¡Choca esos cinco! -Gritó la joven universitaria, levantando la mano.
-¡Choca!-Siguió el futuro doctor.
El choque espantó a algunos pájaros cercanos, que echaron a volar. Uno de ellos pasó cerca de Ana y la alborotó el pelo. Ella rió y continuó el resto del camino brincando.
-Admitido. Admitido. Admitido. Admitido. Admitido...
-Admitidos todos -Lucía, la secretaria de la facultad de Ana, repasó de nuevo los papeles pendientes.
-Pasa. Pasa. Pasa, pasa, pasa...
-Entran todos -Olga, la secretaria de la facultad de Álvaro, repasó de nuevo los papeles pendientes.
Gente especial. Especial, especial, especial, especial...
martes 9 de septiembre de 2008
martes 2 de septiembre de 2008
En el olvido
En ese espacio tan recordado suelen quedar las estrellas del cielo nocturno.
Parece que nadie ha dado buena cuenta de ellas: siguen donde estaban desde hace milenios, sustituyendose unas a otras, a la espera de que alguien concluya su papel.
Quizá vuelva a mirarlas antes de que llegue ese momento. A lo mejor se están yendo por sí mismas sin aguardar a que definamos un desenlace.
Opino que sería lo mejor. Dudo que alguien esté a la altura de condenar a algo que no haya creado a la prisión de su opinión.
Mientras tanto, una cara del globo pierde fuelle. Sus colores de plástico se funden en un brillo industrial, y ya nadie recuerda a las cenizas, recuerdos del fuego de la creación, que antes alumbraban las noches antiguas.
Ávaros afortunados como yo consiguen su propia estrella en la tierra. Pero parece que yo soy mejor que esos buscadores de tesoros.
Parece que nadie ha dado buena cuenta de ellas: siguen donde estaban desde hace milenios, sustituyendose unas a otras, a la espera de que alguien concluya su papel.
Quizá vuelva a mirarlas antes de que llegue ese momento. A lo mejor se están yendo por sí mismas sin aguardar a que definamos un desenlace.
Opino que sería lo mejor. Dudo que alguien esté a la altura de condenar a algo que no haya creado a la prisión de su opinión.
Mientras tanto, una cara del globo pierde fuelle. Sus colores de plástico se funden en un brillo industrial, y ya nadie recuerda a las cenizas, recuerdos del fuego de la creación, que antes alumbraban las noches antiguas.
Ávaros afortunados como yo consiguen su propia estrella en la tierra. Pero parece que yo soy mejor que esos buscadores de tesoros.
lunes 25 de agosto de 2008
Añadido a la entrada anterior
Lanzo esta pregunta a un gran número de personas que deberían darse por aludidas si necesitan responderla: ¿por qué despreciáis a los miembros los partidos políticos que acuden a los afectados por un incidente, con la única suposición de que lo hagan para recaudar votantes, cuando vosotros empleáis a los mismos afectados, e incluso a los fallecidos, para desacreditarles por esto?
Hipocresía, quién.
Hipocresía, quién.
Una opinión
Me da escalofríos pensar que alguien pueda tener en un pedestal a una persona que fallece por alguna causa en un país subdesarrollado y que considera patosos sin suerte a las víctimas de sucesos en lugares más prósperos.
Dicho de otra forma, me da escalofríos que esta valoración pueda existir en un texto que califica de desgraciados a las víctimas de un accidente de avión y, en el mismo párrafo, acuse a los periódicos de no poner en primera página el número de niños que mueren en el tercer mundo al día.
También me da escalofríos la importancia que se le suele dar aquel que no se contradice, y el amor general que se siente por la palabra "hipocresía".
Dicho de otra forma, me da escalofríos que esta valoración pueda existir en un texto que califica de desgraciados a las víctimas de un accidente de avión y, en el mismo párrafo, acuse a los periódicos de no poner en primera página el número de niños que mueren en el tercer mundo al día.
También me da escalofríos la importancia que se le suele dar aquel que no se contradice, y el amor general que se siente por la palabra "hipocresía".
domingo 10 de agosto de 2008
Pequeño descubrimiento
Pequeño descubrimiento personal, cuidado: me he dado cuenta de que cuando escribo por el mero gusto de llenar unas pocas líneas, es decir, cuando apenas reviso lo que escribo, suelo alejarme de lo que describo utilizando la tercera persona.
Ignoro el motivo. Es posible que me resulte más sencillo.
Ignoro el motivo. Es posible que me resulte más sencillo.
miércoles 6 de agosto de 2008
Poluciones
Se despertó a medianoche como todos dirían: jadeante, sudorosa y asustada. Aún confusa, se incorporó en la cama, tanteó con una mano las sábanas, enredadas en su figura desnuda de constitución predecible, y se las llevó a la boca para morderlas con lujurioso nerviosismo. Bendijo aquella pesadilla porque estaba enamorada del pánico y era amante del malestar. Sus dientes de conejo insomne anhelaban el tacto de alguna fruta nocturna.
Sus piernas temblaban y lloraban de ansiedad. Movió la cabeza con brusquedad, sacudiendo el aire con su larga melena oscura. Lo primero que vio durante aquella alterada excursión por su cuarto fue la puerta: allí estaba, guardiana de su intimidad y hervidero de boca débil. Después se fijó en los huequecitos de la persiana bajada: había docenas de felinos escudriñando la habitación. Suspiró, probó sus labios y se relajó de nuevo en el colchón.
Comenzó a buscar en su intimidad algo con lo que alimentarse. Tan vigilada como se sentía no era capaz de expresar la dicha que le provocaban los éxitos de su exploración, así que descargó su frenesí hiriendo a la almohada con las uñas holgazanas. Pronto se convirtió en una persona borrosa, sin rostro ni contenido; al final, de ella tan sólo quedaron lágrimas atrayentes.
Yo tan sólo imaginaba.
Sus piernas temblaban y lloraban de ansiedad. Movió la cabeza con brusquedad, sacudiendo el aire con su larga melena oscura. Lo primero que vio durante aquella alterada excursión por su cuarto fue la puerta: allí estaba, guardiana de su intimidad y hervidero de boca débil. Después se fijó en los huequecitos de la persiana bajada: había docenas de felinos escudriñando la habitación. Suspiró, probó sus labios y se relajó de nuevo en el colchón.
Comenzó a buscar en su intimidad algo con lo que alimentarse. Tan vigilada como se sentía no era capaz de expresar la dicha que le provocaban los éxitos de su exploración, así que descargó su frenesí hiriendo a la almohada con las uñas holgazanas. Pronto se convirtió en una persona borrosa, sin rostro ni contenido; al final, de ella tan sólo quedaron lágrimas atrayentes.
Yo tan sólo imaginaba.
domingo 3 de agosto de 2008
Metros lisos
Sobrepasó los límites de su imaginación y se coronó con el aroma de la felicidad. No se consideraba una persona elitista y siempre le agredecería a la suerte el golpe que le empujó hasta aquella alfombra tras el muro de sus sueños.
lunes 28 de julio de 2008
La selectividad de septiembre
Les deseo suerte a aquellos que tengan que hacer la selectividad el, podría decirse ya, mes que viene. Si ya de por sí en el momento de realizarse es una prueba dura, con un extenso verano en el que se suele desconectar de todo tipo de trabajos ha de comportar más peligros.
Mucha suerte y adelante.
Mucha suerte y adelante.
lunes 21 de julio de 2008
Imágenes
Un sombrío túnel hacia lo remoto.
En el trayecto que permite el pasaje de una foto hay muchos tipos de transeúntes: transportistas de oficio que llevan o retoman diversos enseres al pasado; turistas de lo nuevo que miran hacia atrás para fijarse en aquella señal que les daba entonces la espalda; filósofos de lo sucedido que en aquello que vivieron ven vueltas con las que anudar lo que queda por vivir; personas, en fin, con un propósito.
Cuando leo los diarios de algunos pasados me pregunto qué propósito hay en ellos, y prefiero pensar que no hay ansia de evocar alguna frase hecha como único objetivo.
En el trayecto que permite el pasaje de una foto hay muchos tipos de transeúntes: transportistas de oficio que llevan o retoman diversos enseres al pasado; turistas de lo nuevo que miran hacia atrás para fijarse en aquella señal que les daba entonces la espalda; filósofos de lo sucedido que en aquello que vivieron ven vueltas con las que anudar lo que queda por vivir; personas, en fin, con un propósito.
Cuando leo los diarios de algunos pasados me pregunto qué propósito hay en ellos, y prefiero pensar que no hay ansia de evocar alguna frase hecha como único objetivo.
jueves 17 de julio de 2008
Como en la infancia
Como cuando eramos niños de parbulario: así está el estudiante universitario novato. ¡Qué lugares! ¡Gente nueva! ¡Fiesta! ¡Qué emoción! ¡Conocer!
Creo que, de donde vengo, no se está preparado para residir en una gran ciudad. La enorme mole de los altos edificios urbanos va a tapar la consciencia de ser de muchos alumnos.
Creo que, de donde vengo, no se está preparado para residir en una gran ciudad. La enorme mole de los altos edificios urbanos va a tapar la consciencia de ser de muchos alumnos.
lunes 14 de julio de 2008
Falsa premonición del ocaso
Lloró con amargura muchos días desde que la sombra de la última noche mostró su falda ligera por el rabillo del ojo.
Se estaba muriendo a sí mismo, y es conveniente señalar que no hay ningún error en lo dicho. Se atormentaba con febriles ilusiones, duras e implacables que, con una paciencia de dilatada experiencia, engullían sus entrañas sin rastro alguno de misericordia. La enfermedad de su vida era su vida misma, y el remedio se hallaba en el mismo interior que comenzaba a consumirse.
No obstante, era un hombre duro de firmes propósitos. La adversidad no le arrojó nunca contra el frío suelo del estadio de la derrota. Esta alucinación era, sin más, otro de los muchos ataques que iba a tener que interceptar en su fuero interno.
Se estaba muriendo a sí mismo, y es conveniente señalar que no hay ningún error en lo dicho. Se atormentaba con febriles ilusiones, duras e implacables que, con una paciencia de dilatada experiencia, engullían sus entrañas sin rastro alguno de misericordia. La enfermedad de su vida era su vida misma, y el remedio se hallaba en el mismo interior que comenzaba a consumirse.
No obstante, era un hombre duro de firmes propósitos. La adversidad no le arrojó nunca contra el frío suelo del estadio de la derrota. Esta alucinación era, sin más, otro de los muchos ataques que iba a tener que interceptar en su fuero interno.
sábado 12 de julio de 2008
433... BRD
He intentado memorizar la matrícula que pasaba por la calle frente a la ventana de mi habitación, pero no lo he conseguido del todo.
viernes 11 de julio de 2008
Summer city
Parece que este año el calor del verano no quiere visitarnos. Me parece una lástima porque me gusta ver el ir y venir de los coches por la calzada ardiente de la ciudad, escuchar el ruído de sus motores frente a un semáforo... en resumen: hervirme en un calor comunitario.
Antes lo hacía para sentir la compañía de la urbe. Ahora que no necesito de eso me gusta hacerlo para darle ambiente a la música que escucho mentras camino.
(Lovin' Spoonful)
"Hot town, summer in the city
Back of my neck getting dirty and gritty...!"
Antes lo hacía para sentir la compañía de la urbe. Ahora que no necesito de eso me gusta hacerlo para darle ambiente a la música que escucho mentras camino.
(Lovin' Spoonful)
"Hot town, summer in the city
Back of my neck getting dirty and gritty...!"
jueves 10 de julio de 2008
Radiografía de una enfermedad
Algún día, cuando tenga diarrea, fotografiaré mis deposiciones y las expondré en algún salón artístico.
miércoles 9 de julio de 2008
Carta a una esposa
Amor:
Lo siento. En aquel lugar había demasiadas mujeres.
Me sentí profundamente excitado aunque no llegase ver a ninguna de ellas. Sabía que estaban allí porque escuchaba el eco de sus gemidos lujuriosos.
Soy un hombre débil. Me extravié en aquel laberinto y, ya perdido, me encerré en mi mente buscando una concentración que no podía conseguir.
Realicé, incluso inmóvil en aquel punto oscuro, numerosos viajes de ida y vuelta al interior de... lo siento. No sé expresarme con claridad.
Espero que puedas perdonar a este pedazo de hombre en que me he convertido.
Lady Esbex, tuyo, tu Lord. Ya estoy en casa.
Lo siento. En aquel lugar había demasiadas mujeres.
Me sentí profundamente excitado aunque no llegase ver a ninguna de ellas. Sabía que estaban allí porque escuchaba el eco de sus gemidos lujuriosos.
Soy un hombre débil. Me extravié en aquel laberinto y, ya perdido, me encerré en mi mente buscando una concentración que no podía conseguir.
Realicé, incluso inmóvil en aquel punto oscuro, numerosos viajes de ida y vuelta al interior de... lo siento. No sé expresarme con claridad.
Espero que puedas perdonar a este pedazo de hombre en que me he convertido.
Lady Esbex, tuyo, tu Lord. Ya estoy en casa.
lunes 7 de julio de 2008
7 de Julio
Es un día más del verano, aunque haya una concentración mayor de toros y de toreros -pienso que los papeles en esta fiesta a veces se pueden invertir por la bebida-.
Este año, por suerte, por aquí abajo al menos, el verano está siendo muy agradable: hace fresco y viento que se agradece. Es de agradecer.
De todos modos, me siento muy alejado de lo que me hagan sentir las estaciones del año. Medio año de las mejores sensaciones se imponen a cualquier cosa.
Te lo agradezco todo.
Un poco de poesía íntima:
EeeePeePppPeeePee***ePpepePppePpepEPepeEPeP*****
:EEeeEeeEePPpppPP**@@@~~PPppPpEeeeEE
Bdabdi bdabdi bdabdi bdabdi
Este año, por suerte, por aquí abajo al menos, el verano está siendo muy agradable: hace fresco y viento que se agradece. Es de agradecer.
De todos modos, me siento muy alejado de lo que me hagan sentir las estaciones del año. Medio año de las mejores sensaciones se imponen a cualquier cosa.
Te lo agradezco todo.
Un poco de poesía íntima:
EeeePeePppPeeePee***ePpepePppePpepEPepeEPeP*****
:EEeeEeeEePPpppPP**@@@~~PPppPpEeeeEE
Bdabdi bdabdi bdabdi bdabdi
lunes 23 de junio de 2008
Camor
Camor mío, acostúmbrate a que siemcho te diga cuánto estrambótico-rimbombantemente significas para mí. Espero que, aunque con el tiempo sea mordito, no cambie ese sentimiento que tan almalmente me llena.
jueves 12 de junio de 2008
Selectividad
La de Junio del curso 2007 - 2008 no ha sido tan sencilla como otros años, pero se podía hacer bien con algo más de repaso. El peor exámen, para mí, ha sido el de inglés. Después fue el de economía, por ciertos problemas a la hora de haber dado o no materia.
Sabremos realmente cómo nos ha ido el jueves de la semana que viene o el viernes.
Sabremos realmente cómo nos ha ido el jueves de la semana que viene o el viernes.
martes 27 de mayo de 2008
Hemos terminado
Se terminó mi segundo de bachillerato. Quiero agradecer a todas aquellas personas que me han acompañado desde que era un niño de tres años su compañía. Muchos seguramente no nos volvamos a ver en mucho tiempo. Pero, francamente, quien más me importa viene conmigo, así que me veo capaz de mirar con el mejor optimismo y decir que terminaremos viendonos de nuevo las caras.
Mucha suerte.
Mucha suerte.
sábado 17 de mayo de 2008
viernes 16 de mayo de 2008
jueves 15 de mayo de 2008
Recuerdos de una sala
Quedan de aquel patio de cotorras sus cimientos, manchados por los polvos heterogéneos de los años; persiste, eso sí, en memoria de lo que fue, una sombra jugando consigo misma.
miércoles 7 de mayo de 2008
Al culto
Qué especiales me parecen aquellos valientes que no temen hurgar en su amplio léxico para mostrar al mundo su sapiencia más técnica porque, yendo quizá más allá que el mismo Dios, sujeto a numerosas -y definidas- valoraciones, separan a los hombres y acaban con una parte de ellos con plena consciencia.
Todo debido a un párrafo recién leído que de preciso casi apunta a matar.
Todo debido a un párrafo recién leído que de preciso casi apunta a matar.
martes 6 de mayo de 2008
Aquel que lee
Sin duda había pasado el peor momento de su vida: padeció lo indecible cuando encontró a Julia yaciendo con otro hombre en su cama; los días siguientes se transformaron irremediablemente en horas -y en dolorosas punzadas horarias parecían convertirse a su vez los días-; y el despido en el trabajo, dos semanas después de haberse iniciado esta imparable debacle, le cerraba las puertas a un mediocre porvenir. Todo cuanto era Alberto, en fin, había sido arrasado por la catástrofe natural del desengaño y el adulterio.
La soga alrededor de su estómago se deshizo cuando el embrujo del libro terminó con la última página. Recordó que se llamaba Antonio, que nunca había tenido novia -ni trabajo, y ya contando una edad considerable- y que no había acabado con la vida de su madre, pues ella misma se había suicidado años atrás tomando numerosos barbitúricos.
La soga alrededor de su estómago se deshizo cuando el embrujo del libro terminó con la última página. Recordó que se llamaba Antonio, que nunca había tenido novia -ni trabajo, y ya contando una edad considerable- y que no había acabado con la vida de su madre, pues ella misma se había suicidado años atrás tomando numerosos barbitúricos.
miércoles 30 de abril de 2008
¡2 de Mayo!
¡Esperemos que acuda esa fecha a nuestra memoria estudiantil el día del exámen! ¿A qué auténtico estudiante le interesa saber más acerca del 2 de Mayo que lo que debe plasmar en el papel para conseguir buena nota? A qué auténtico estudiante, pregunto, y me reservo definición alguna del término, personal esta, por cierto.
sábado 26 de abril de 2008
7%
Que en argot del cilista indica la pendiente, considerable esta, por cierto, que tiene una cuesta, un repecho o un gran puerto.
Pienso en una recta del 7% porque tan sólo he visto a ciclistas ascender con elegancia. Creo que no tenemos las piernas, ni el trasero, hecho para subir.
Pienso en una recta del 7% porque tan sólo he visto a ciclistas ascender con elegancia. Creo que no tenemos las piernas, ni el trasero, hecho para subir.
jueves 24 de abril de 2008
No es tan general...
Debería meditar más el pesimista acerca de una de sus reconocidas máximas, "el mundo es una mierda", porque si la afirmación fuera tan universal como se entona, nadie querría vivir en el tantas veces nombrado globo.
sábado 19 de abril de 2008
Ezra Pound
Saber qué eras hasta hace minutos
y hace minutos ver cuánto conllevas
descorazona.
Verte de cerca
y acercar la mano
desangela.
Pensar que va bien
Y llegar a esto
entristece.
Melopeia, logopeia, fanopeia,
o cómo la curiosidad mata, aparte de al gato, a la ignorancia, y deja al ignorante con la dolorosa certeza de saber que conoce el conjunto de un gran iceberg, pero no las partes que lo forman.
y hace minutos ver cuánto conllevas
descorazona.
Verte de cerca
y acercar la mano
desangela.
Pensar que va bien
Y llegar a esto
entristece.
Melopeia, logopeia, fanopeia,
o cómo la curiosidad mata, aparte de al gato, a la ignorancia, y deja al ignorante con la dolorosa certeza de saber que conoce el conjunto de un gran iceberg, pero no las partes que lo forman.
miércoles 16 de abril de 2008
Típicamente estudiantil
Por hábito he llegado a considerar cuanto terminaba, del todo terminado, apto, adecuado quizás para que, al menos, costase elaborar una crítica con fines constructivos.
Y es que las críticas, todas ellas constructivas al parecer, y si al parecer son tales podría omitirse que el crítico las clasificase con este añadido, están muy a la orden del día. Pero estas palabras, normalmente procedentes siempre de personas inteligentes, que comprenden del asunto a analizar, confluyen con aquellas otras palabras no tan distinguidas y precisas, y más púramente pronunciadas por quién sabe si debido a una lucidez momentánea, a una inspiración decidida o a un amago de reivindicar que se tiene derecho a indicar lo que a uno gusta o no gusta.
Así, frente a un "no me gusta" rotundo y poco esclarecedor prefiero un "me gusta" compasivo y humilde. Porque yo, a fin de cuentas, opto por la mentira piadosa a la verdad por ignorancia. Miente si puedes, orgullosa ignorancia.
Así, "Hematomas de mi alma trazarían apotemas a mis hemisferios, pero el espíritu en que creo no roza a la carne que poseo, ni soy regular en matemática, sino en humana", una frase sin siquiera haber sido revisada, en la que se vuelcan conocimientos típicamente estudiantiles, es altamente criticable.
Y es que las críticas, todas ellas constructivas al parecer, y si al parecer son tales podría omitirse que el crítico las clasificase con este añadido, están muy a la orden del día. Pero estas palabras, normalmente procedentes siempre de personas inteligentes, que comprenden del asunto a analizar, confluyen con aquellas otras palabras no tan distinguidas y precisas, y más púramente pronunciadas por quién sabe si debido a una lucidez momentánea, a una inspiración decidida o a un amago de reivindicar que se tiene derecho a indicar lo que a uno gusta o no gusta.
Así, frente a un "no me gusta" rotundo y poco esclarecedor prefiero un "me gusta" compasivo y humilde. Porque yo, a fin de cuentas, opto por la mentira piadosa a la verdad por ignorancia. Miente si puedes, orgullosa ignorancia.
Así, "Hematomas de mi alma trazarían apotemas a mis hemisferios, pero el espíritu en que creo no roza a la carne que poseo, ni soy regular en matemática, sino en humana", una frase sin siquiera haber sido revisada, en la que se vuelcan conocimientos típicamente estudiantiles, es altamente criticable.
sábado 12 de abril de 2008
Elevalunas eléctrico
Este término, que siempre confundía con "elevaduras eléctrico", y que tanto me gustaba, ha desaparecido por haber dejado de ser una novedad en la trama del automóvil.
Sí, sí. Renovarse o morir.
Sí, sí. Renovarse o morir.
miércoles 9 de abril de 2008
INM
Que ahora es aemet, AEMET, Aemet... sea como fuere, le han cambiado el nombre a este gran meteorólogo que, a pesar de no poseer el carisma de los showmans de televisión, siempre me ha resultado acertado.
Pues dice AeMeT, para no estar a favor de unos o de otros, y también para promocionar el estilo de escritura de mi quinta, que va a llover por aquí hasta el martes e incluso más.
Tiempo loco, madre mía.
Pues dice AeMeT, para no estar a favor de unos o de otros, y también para promocionar el estilo de escritura de mi quinta, que va a llover por aquí hasta el martes e incluso más.
Tiempo loco, madre mía.
domingo 6 de abril de 2008
Tempus fugit (II)
Es posible someterse a un embrujo que confunde el tiempo en los sentidos y amplia el espacio imposible.
jueves 3 de abril de 2008
lunes 31 de marzo de 2008
¿ ?
Hay preguntas típicas que nos sacuden todos los días. Quetales, quehaceses, comovases, etcétera.
Escucho, y no pocas veces, quejas al respecto de la pesadez que parecen causar tales preocupaciones, normalmente cotidianas y fáticas. Se está harto de escuchar del mismo siempre lo mismo y responder lo habitual. Podrá ser la rutina, que no por rutina cansa, sino que por rutina consume.
No es tan diario, aunque cada día se acerca peligrosamente más a serlo, escuchar un "holabuenosdías" argentino proveniente de agentes de tiburones de todo tipo de empresas, que con puñales fabricados en la retórica fácil y hechos con amabilidad anciana pretenden modificar todo contrato que se tenga cerca.
Se deberían pensar estos peces, literalmente gordos, el controlar sus asaltos telefónicos domiciliarios, porque quizás el día que lleguen a asedio la rutina consuma el método.
Escucho, y no pocas veces, quejas al respecto de la pesadez que parecen causar tales preocupaciones, normalmente cotidianas y fáticas. Se está harto de escuchar del mismo siempre lo mismo y responder lo habitual. Podrá ser la rutina, que no por rutina cansa, sino que por rutina consume.
No es tan diario, aunque cada día se acerca peligrosamente más a serlo, escuchar un "holabuenosdías" argentino proveniente de agentes de tiburones de todo tipo de empresas, que con puñales fabricados en la retórica fácil y hechos con amabilidad anciana pretenden modificar todo contrato que se tenga cerca.
Se deberían pensar estos peces, literalmente gordos, el controlar sus asaltos telefónicos domiciliarios, porque quizás el día que lleguen a asedio la rutina consuma el método.
sábado 29 de marzo de 2008
domingo 23 de marzo de 2008
Eufemística
Mientras realizaba un amago de catarsis rodeando con mi falange virtuosa relieves tabúes, vi a través de la ventana dos de los extremos de la demografía humana: el alba y la decrepitud, símbolos unidos seguramente por comunión familiar.
Tal fenómeno aquella vez sacudió mis entrañas con violencia. Dejando de lado el empeño de sofocar un fuego metafórico provocado por decenas de hormigas imaginarias, noté cómo los apéndices que la madre natura me concedió subordinados a un polifacético elemento excretor segregaban pegajosas mieles hediondas.
Comprendí entonces que había llegado, una vez más, la hora de zambullirme en un baño de parafílicas sustancias.
Tal fenómeno aquella vez sacudió mis entrañas con violencia. Dejando de lado el empeño de sofocar un fuego metafórico provocado por decenas de hormigas imaginarias, noté cómo los apéndices que la madre natura me concedió subordinados a un polifacético elemento excretor segregaban pegajosas mieles hediondas.
Comprendí entonces que había llegado, una vez más, la hora de zambullirme en un baño de parafílicas sustancias.
jueves 20 de marzo de 2008
domingo 16 de marzo de 2008
Domingo de algo
De Ramos, dicen.
Pues el domingo de hoy me ha parecido bastante frío en Plasencia. No me lo esperaba tan invernal y eso le ha jugado una mala pasada a mi pobre cuello.
De todos modos, este Domingo de Ramos, personalmente, me ha gustado más que otros semejantes anteriores, como el de hace una semana o alguno aún más lejano. Ya se sabe que con buena compañía, etece.
Pero en fin, con esta semana sagrada recién empezada, espero que la gente disfrute de muchos Domingos de Ramos. Aunque los días amanezcan de la misma manera, y la noche bañe, como siempre, los ríos en su jugo, las cosas que se vayan a hacer serán seguramente diferentes de las rutinarias.
Pues el domingo de hoy me ha parecido bastante frío en Plasencia. No me lo esperaba tan invernal y eso le ha jugado una mala pasada a mi pobre cuello.
De todos modos, este Domingo de Ramos, personalmente, me ha gustado más que otros semejantes anteriores, como el de hace una semana o alguno aún más lejano. Ya se sabe que con buena compañía, etece.
Pero en fin, con esta semana sagrada recién empezada, espero que la gente disfrute de muchos Domingos de Ramos. Aunque los días amanezcan de la misma manera, y la noche bañe, como siempre, los ríos en su jugo, las cosas que se vayan a hacer serán seguramente diferentes de las rutinarias.
sábado 15 de marzo de 2008
Ubicación
jueves 13 de marzo de 2008
Propósitos navideños
Prometo que no voy a parar hasta sentirme descansado. He escuchado tantas veces esa palabra, y tantas más veces dicha por mí, que tengo ganas de saber si el "descansado" es un hecho o un ideal.
Va a haber que pensar un poco en ello.
Va a haber que pensar un poco en ello.
sábado 8 de marzo de 2008
Paréntesis
Entre charlas sobre cloformo y orina, surge un paréntesis acorchetado de rápida improvisación, tal que
[Miro afuera desde dentro, y a medio camino reverbera un cristal el agónico grito de mis ojos, lerdos ellos.
¡Grito de la mente aletargada, espejismo translúcido!
Quien fuera poeta para darle vida a una ventana.]
Con ajetreos de la historia encima de una mesa sin superficie.
[Miro afuera desde dentro, y a medio camino reverbera un cristal el agónico grito de mis ojos, lerdos ellos.
¡Grito de la mente aletargada, espejismo translúcido!
Quien fuera poeta para darle vida a una ventana.]
Con ajetreos de la historia encima de una mesa sin superficie.
sábado 1 de marzo de 2008
lunes 25 de febrero de 2008
Capital pereza
La dejadez agradece a quienes ojean sus líneas tales molestias y promete exponer, como nuevo horror de feria, a un monstruo capital bajo este manto de jubileo y pompa paleta.
domingo 24 de febrero de 2008
Granos de alcohol
Pústulas embriagadoras para los parásitos de la naturaleza.
Vasos de vino sobre una mesa.
Juventud sin simbiosis.
Vasos de vino sobre una mesa.
Juventud sin simbiosis.
viernes 22 de febrero de 2008
martes 19 de febrero de 2008
Pro caótico
Cada vez que me intereso por una cosa cualquiera, provenga de un codazo mal dado - como la gran mayoría - contra la pared, o de la ficción que puede dar una televisión, empiezo a preguntarme tantas cosas al respecto que no logro entender cómo los asiduos a los intereses de estos hechos, sean los que sean, son capaces de sobrellevar su día a día sin pasear por el abismo de la locura.
domingo 17 de febrero de 2008
Autovías y otras vías
Prolongando un viaje el doble de su duración por el bien público, uno tiene más tiempo para relajarse tras un largo día de pendoneos varios.
Viajar. Hacerlo con sueño, con nostalgia y con melancolía, mientras la tarde se derrumba con el mismo estado, me provocó sensaciones fantásticas.
Bueno, quizá algunos sepan que a mi viajar en autobús me gusta bastante porque me resulta una cosa de lo más relajante, pero a veces necesito recordármelo en un sitio donde luego pueda leerlo.
Tras la ventana había un río de amazónico asfalto. Corrían por él los peces más pequeños, con una velocidad asombrosa, mientras los más grandes nadaban sus aguas con tintes de pétreos moribundos. Apenas se escuchaba algo; si acaso a veces el ruido redundante de la corriente. Y ya era suficiente.
Tras la ventana y tras el río había una ribera con cabello verde a nuevo crecer. Pensaba uno que "río salmantino, con tus aguas nubladas y tus orillas peladas, cuántos abrazos habrá dado tu corriente para estar tan acabada"; en fin, aún quedaban algunos vestigios de colinas sonrientes en aquellas lindes tan pulidas, con aquellos árboles con aquellas ramas calvas y afiladas. Ramas más manos que nunca.
(...)
Sólo en invierno la naturaleza sacaba las manos. Esas manos muertas suyas, con tan poca sangre como el frío mortal que embargaba cada astilla de madera de su piel.
Viajar. Hacerlo con sueño, con nostalgia y con melancolía, mientras la tarde se derrumba con el mismo estado, me provocó sensaciones fantásticas.
Bueno, quizá algunos sepan que a mi viajar en autobús me gusta bastante porque me resulta una cosa de lo más relajante, pero a veces necesito recordármelo en un sitio donde luego pueda leerlo.
Tras la ventana había un río de amazónico asfalto. Corrían por él los peces más pequeños, con una velocidad asombrosa, mientras los más grandes nadaban sus aguas con tintes de pétreos moribundos. Apenas se escuchaba algo; si acaso a veces el ruido redundante de la corriente. Y ya era suficiente.
Tras la ventana y tras el río había una ribera con cabello verde a nuevo crecer. Pensaba uno que "río salmantino, con tus aguas nubladas y tus orillas peladas, cuántos abrazos habrá dado tu corriente para estar tan acabada"; en fin, aún quedaban algunos vestigios de colinas sonrientes en aquellas lindes tan pulidas, con aquellos árboles con aquellas ramas calvas y afiladas. Ramas más manos que nunca.
(...)
Sólo en invierno la naturaleza sacaba las manos. Esas manos muertas suyas, con tan poca sangre como el frío mortal que embargaba cada astilla de madera de su piel.
miércoles 13 de febrero de 2008
Placebo
«...O aquella sensación de asfixia que siento cuando veo las azoteas de los pisos que me rodean en mis paseos por la ciudad, al olvidar pensar que respiro el aire que me da la vida y recordar que taconeo el suelo depresivo del fondo de un mar azul en el que siempre me hallo moribundo.
Cuando uno se abandona y flota, elevándose sobre esos tejados inalcanzables, y se siente respirar el auténtico oxígeno del motor de su aliento, se odia al rememorar, en las intermitencias del placebo de la distracción, que recobra cuando desciende de nuevo a aquella "tierra firme", la auténtica armonía, tanto como quien descubre una Idea y regresa a su caverna irreal.»
También explicado como qué piensa uno cuando se observa a vista de francotirador.
Cuando uno se abandona y flota, elevándose sobre esos tejados inalcanzables, y se siente respirar el auténtico oxígeno del motor de su aliento, se odia al rememorar, en las intermitencias del placebo de la distracción, que recobra cuando desciende de nuevo a aquella "tierra firme", la auténtica armonía, tanto como quien descubre una Idea y regresa a su caverna irreal.»
También explicado como qué piensa uno cuando se observa a vista de francotirador.
domingo 10 de febrero de 2008
sábado 9 de febrero de 2008
Güiquend (2)
Hoy, tras envolver la cabeza en celo para que no pase frío, toca que los niños salgamos a divertirnos.
jueves 7 de febrero de 2008
Erótica - fonía
En un final de la calle finita a cuatro bandas gruñía la orquesta villana sin adagios. Prestos siempre; para aquello, siempre dispuestos.
Sobre un xilófono con láminas de madera y hierro hacían percusión aquellos torsos, trabando trasero entre piernas y testa bajo cabeza; segundo, viento: hálitos entre azorados golpes de tambor y quiebros de garganta, y el quejido aquel de la dulce agonía por encima del tenor jadeante, que extasía y precede al silencio inquieto.
Y el crítico pregunta: ¿dónde quedó la cuerda?
Entre húmedas venas enroscadas a dos corazones enfermizos, respuesta obtenga.
Sobre un xilófono con láminas de madera y hierro hacían percusión aquellos torsos, trabando trasero entre piernas y testa bajo cabeza; segundo, viento: hálitos entre azorados golpes de tambor y quiebros de garganta, y el quejido aquel de la dulce agonía por encima del tenor jadeante, que extasía y precede al silencio inquieto.
Y el crítico pregunta: ¿dónde quedó la cuerda?
Entre húmedas venas enroscadas a dos corazones enfermizos, respuesta obtenga.
miércoles 6 de febrero de 2008
Perspectivación
Quien lo quiera me lo pida, y yo se lo presto. Aquí no lo dejo, que esto no me deja.
lunes 4 de febrero de 2008
Walking down the streets
Unas nubes tan depresivas que se habían secado de tanto llorar, las pobres.
Tan cercanas al suelo que parecía que se habían caído; se les podía poner rostro.
Tan descompuestas... como si se hubieran raspado la piel con cuchillas de hielo.
Marrones nubes póstumas de invierno. Eran viejas alfombras pardas sobre el suelo sucio de la ciudad, como aquellas moquetas raídas que se ponen sobre los focos de polvo y mugre.
Caminar bajo aquel cielo tan minúsculo, sobre aquellas aceras tan muertas y frías, se asemejaba a errar por un subsuelo en busca de refugio. Era, desde luego, un paseo por un infierno terminal.
Tan cercanas al suelo que parecía que se habían caído; se les podía poner rostro.
Tan descompuestas... como si se hubieran raspado la piel con cuchillas de hielo.
Marrones nubes póstumas de invierno. Eran viejas alfombras pardas sobre el suelo sucio de la ciudad, como aquellas moquetas raídas que se ponen sobre los focos de polvo y mugre.
Caminar bajo aquel cielo tan minúsculo, sobre aquellas aceras tan muertas y frías, se asemejaba a errar por un subsuelo en busca de refugio. Era, desde luego, un paseo por un infierno terminal.
sábado 2 de febrero de 2008
Descanse sentado
Revisaba de nuevo el menú mientras esperaba que le sirvieran. Escuchaba de lejos el sonsonete de su amigo hablando del hambre en el mundo y el capitalismo ese.
Decidió ir con Tomás a comer a aquel restaurante nuevo que habían abierto los hermanos del quinto, para ver, más que cómo trabajaban, si lo hacían. Había no más de diez o doce comensales para un local excesivamente grande, ornamentado en demasía con decenas de abalorios modernos y chisporroteantes, tales como lámparas de discoteca de colores chillones o cuadros pintados a base de borrones de pintura. Todo aquello le importaba un pimiento a Luis, que se sentía morir de aburrimiento por tanta espera.
Aquel lugar era un mundo aparte con tanta extravagancia inexplicable. Como tal, la gente que entraba parecía volver a nacer, porque lo hacían causando un gran alboroto, fijándose en todas aquellas rarezas y comentando con balbuceos ininteligibles lo que opinaban. Luis y Tomás, en un extremo de las mesas incubadora, no eran un caso aparte.
Era tan grande aquel sentimiento de ignorancia e impotencia a la hora de intentar desentrañar un orden en aquel antro con galas de progre, que la gente se exasperaba como hombres de mundo tratando de encontrar las respuestas universales que daban pie al cosmos.
La filosofía sobre el lugar terminaba cuando llegaba la hora de dar bocados.
Entonces los comensales se dedicaban en exclusiva a ese placer del paladar, descuidándose bastante de su compañía que, por otra parte, se portaba de la misma forma.
De vez en cuando decían, con la boca llena normalmente, alguna cosa sin un sentido trabajado; algún comentario, o alguna frase que trastabilleaban con los dientes llenos de potingues. Eran tan incomprensibles como los estertores de un moribundo. Era la hora de comer, demonios. No se podía esperar otra cosa.
Como si haber terminado el plato significara el final de un glorioso acto sexual, la gente aguardaba un instante, pagaba y se iba sin hacer mucho ruido.
Tomás y Luis no hicieron otra cosa: entraron al local con la misma incertidumbre y confusión que tiene un recién nacido al llegar a la vida. Durante la agónica espera de la comida hablaron un tanto, se distrajeron con diversos menesteres y envejecieron mientras pasaban los minutos, madurando en sus ideas acerca de la concepción del restaurante.
La comida llegó y todos aquellos pensamientos inanes quedaron olvidados. Comer era un acto cortísimo y ambos no pudieron hacer más que sucumbir por entero a lo que tanto habían esperado. Intercambiaron idiomas nuevos, frases con sabor y saliva, y se abstrajeron de aquel ambiente como si les hubiera llegado su última hora.
Se levantaron, pagaron y se fueron al mundo de la calle. Al cabo se olvidarían de su paso por aquel antro tan hortera.
Decidió ir con Tomás a comer a aquel restaurante nuevo que habían abierto los hermanos del quinto, para ver, más que cómo trabajaban, si lo hacían. Había no más de diez o doce comensales para un local excesivamente grande, ornamentado en demasía con decenas de abalorios modernos y chisporroteantes, tales como lámparas de discoteca de colores chillones o cuadros pintados a base de borrones de pintura. Todo aquello le importaba un pimiento a Luis, que se sentía morir de aburrimiento por tanta espera.
Aquel lugar era un mundo aparte con tanta extravagancia inexplicable. Como tal, la gente que entraba parecía volver a nacer, porque lo hacían causando un gran alboroto, fijándose en todas aquellas rarezas y comentando con balbuceos ininteligibles lo que opinaban. Luis y Tomás, en un extremo de las mesas incubadora, no eran un caso aparte.
Era tan grande aquel sentimiento de ignorancia e impotencia a la hora de intentar desentrañar un orden en aquel antro con galas de progre, que la gente se exasperaba como hombres de mundo tratando de encontrar las respuestas universales que daban pie al cosmos.
La filosofía sobre el lugar terminaba cuando llegaba la hora de dar bocados.
Entonces los comensales se dedicaban en exclusiva a ese placer del paladar, descuidándose bastante de su compañía que, por otra parte, se portaba de la misma forma.
De vez en cuando decían, con la boca llena normalmente, alguna cosa sin un sentido trabajado; algún comentario, o alguna frase que trastabilleaban con los dientes llenos de potingues. Eran tan incomprensibles como los estertores de un moribundo. Era la hora de comer, demonios. No se podía esperar otra cosa.
Como si haber terminado el plato significara el final de un glorioso acto sexual, la gente aguardaba un instante, pagaba y se iba sin hacer mucho ruido.
Tomás y Luis no hicieron otra cosa: entraron al local con la misma incertidumbre y confusión que tiene un recién nacido al llegar a la vida. Durante la agónica espera de la comida hablaron un tanto, se distrajeron con diversos menesteres y envejecieron mientras pasaban los minutos, madurando en sus ideas acerca de la concepción del restaurante.
La comida llegó y todos aquellos pensamientos inanes quedaron olvidados. Comer era un acto cortísimo y ambos no pudieron hacer más que sucumbir por entero a lo que tanto habían esperado. Intercambiaron idiomas nuevos, frases con sabor y saliva, y se abstrajeron de aquel ambiente como si les hubiera llegado su última hora.
Se levantaron, pagaron y se fueron al mundo de la calle. Al cabo se olvidarían de su paso por aquel antro tan hortera.
viernes 1 de febrero de 2008
Género general
Si no sabe qué canción está escuchando, es pop.
Si conoce la canción que está escuchando y supone que es del género del reggaeton, sigue siendo pop.
Si sabe que está escuchando una canción superventas, pero desconoce su estilo musical, sus dudas quedan resueltas: es pop.
Es pop aunque haya quien lo desmienta; todo es pop en estos tiempos que corren.
Violencia de género, género blanco, negro y multicolor, género musical; la moda que combate estóicamente al pop es la de generar géneros.
Si conoce la canción que está escuchando y supone que es del género del reggaeton, sigue siendo pop.
Si sabe que está escuchando una canción superventas, pero desconoce su estilo musical, sus dudas quedan resueltas: es pop.
Es pop aunque haya quien lo desmienta; todo es pop en estos tiempos que corren.
Violencia de género, género blanco, negro y multicolor, género musical; la moda que combate estóicamente al pop es la de generar géneros.
miércoles 30 de enero de 2008
Tempus fugit
«Reloj.
El latido corazón añil, bomba mansa de cuatro decenas de vida cansada;
De tormenta amainada en noche clara.
Que me cuentas la vida, reloj.
Con la fuerza de la razón, razón que descarta a la fe, abres las compuertas a ochenta cascos que galopan por mis venas; Siento frío ardor sin penas.»
Si de algo los terceros pueden estar seguros cuando participan como observadores del amor que se profesan esos segundos - y primeros a la vez - es de que, pasen minutos u horas, la fluidez del río de emoción que nace de aquellos labios unidos permanece imperturbable como si viviera en constante alumbramiento.
El amor, ese sentimiento tan primitivo, es como una cascada salvaje y natural que parte en dos a la tierra inane de la fría humanidad, fruto de la unión simbólica entre los ligeros cirros nevados y la vorágine de la pesada gravedad; Transformados los dos polos, tan opuestos como parientes, en la leve liviandad que el aire otorga al agua en ese salto abismal que corrompe los estómagos de una tripulación, agradan a la vista del animado pintor y del calmado pensador.
Me parece el amor de un gozo tan íntimo como ajeno.
El latido corazón añil, bomba mansa de cuatro decenas de vida cansada;
De tormenta amainada en noche clara.
Que me cuentas la vida, reloj.
Con la fuerza de la razón, razón que descarta a la fe, abres las compuertas a ochenta cascos que galopan por mis venas; Siento frío ardor sin penas.»
Si de algo los terceros pueden estar seguros cuando participan como observadores del amor que se profesan esos segundos - y primeros a la vez - es de que, pasen minutos u horas, la fluidez del río de emoción que nace de aquellos labios unidos permanece imperturbable como si viviera en constante alumbramiento.
El amor, ese sentimiento tan primitivo, es como una cascada salvaje y natural que parte en dos a la tierra inane de la fría humanidad, fruto de la unión simbólica entre los ligeros cirros nevados y la vorágine de la pesada gravedad; Transformados los dos polos, tan opuestos como parientes, en la leve liviandad que el aire otorga al agua en ese salto abismal que corrompe los estómagos de una tripulación, agradan a la vista del animado pintor y del calmado pensador.
Me parece el amor de un gozo tan íntimo como ajeno.
martes 29 de enero de 2008
JSB
Recuerdo hoy una frase que me encantó por la multiplicidad de sentidos que le saqué, y que escuché de un amigo mío que vive allá por el Mediterráneo. Decía que "el doctor me dio seis meses de vida; cuando le dije que no tenía dinero para pagarle, me dio seis meses más".
lunes 28 de enero de 2008
Ghâsh ha vuelto (V Temporada)
Hoy toca hacer publicidad muy directa de un foro de rol reglado que comenzó hace unos años sus andaduras por estos mares de la web: Ghâsh rol.
Como no tengo mucho tiempo, ni lo voy a tener a lo largo del día de hoy, recomiendo a todas aquellas personas que conozcan, o quieran conocer el rol por foro, pasarse, al menos en calidad de revisores, para ver si les agrada este asunto hecho por un amigo mío de cuyo nombre no puedo acordarme y del que ambos estamos haciendo promoción con bombo y platillo.
Doble vé doble vé doble vé, punto, ghashrol, punto, ws.
Para más precisión, miren ustedes los enlaces a la derecha del blog.
Como no tengo mucho tiempo, ni lo voy a tener a lo largo del día de hoy, recomiendo a todas aquellas personas que conozcan, o quieran conocer el rol por foro, pasarse, al menos en calidad de revisores, para ver si les agrada este asunto hecho por un amigo mío de cuyo nombre no puedo acordarme y del que ambos estamos haciendo promoción con bombo y platillo.
Doble vé doble vé doble vé, punto, ghashrol, punto, ws.
Para más precisión, miren ustedes los enlaces a la derecha del blog.
domingo 27 de enero de 2008
Veinte por hora
La plaza era un circo romano helado en aquellos días invernales tan intempestivos.
La madrugada del sábado al domingo traía, cuanto menos, reminiscencias polares a aquel lugar cercado por callejuelas medievales. Los ébrios transeúntes, gladiadores armados con lenguas ardientes, luchaban contra las bestias del viento frío traídas de la rivera insomne, que centraban sus ataques de aguijón en el cuello, amenazadores y precisos, dejando tras de sí la cruenta estela de la garganta irritada.
Uno de los desgraciados luchadores hundió la barbilla en el abrigo de cuello alto; aquel signo significaba rendición.
(...)
"A X, por favor".
Se temía que si el precio a pagar por el viaje era superior a Y monedas, el pobre conductor iba a tener que decirle un par de cosas a la hora de cobrar. En fin, aquel pasajero que se las daba de chulo presumía de un gran afán calculador, y hasta ahora, para contento de su vanagloria, las cuentas no le habían salido mal.
Iban a X a veinte por hora.
(...)
Miraba cómo los dientes de dragón, camuflados a modo de insalubres barrotes negruzcos ante las ventanas, formaban figuras horripilantes al pasar junto al cristal de aquel coche infernal. Se cerraban como fauces imprecisas, giraban las entrañas de frío ébano tras aquel espectáculo de finos colmillos de hierro si alguna curva desequilibraba la línea recta de aquella galería de adoquines por las que, se temía, sólo se terminaba llegando a un lugar habitado por fantasías terroríficas.
(...)
Llegaron a X. Al chulo soñador, que había visto bestias en las ventanas de las casas viejas mientras el coche bajaba por la calle de la plaza, le habían salido bien las cuentas. Su pestilente vanagloria iba a dormir bien aquella... aquellas horas entre la noche, la madrugada y la mañana.
La madrugada del sábado al domingo traía, cuanto menos, reminiscencias polares a aquel lugar cercado por callejuelas medievales. Los ébrios transeúntes, gladiadores armados con lenguas ardientes, luchaban contra las bestias del viento frío traídas de la rivera insomne, que centraban sus ataques de aguijón en el cuello, amenazadores y precisos, dejando tras de sí la cruenta estela de la garganta irritada.
Uno de los desgraciados luchadores hundió la barbilla en el abrigo de cuello alto; aquel signo significaba rendición.
(...)
"A X, por favor".
Se temía que si el precio a pagar por el viaje era superior a Y monedas, el pobre conductor iba a tener que decirle un par de cosas a la hora de cobrar. En fin, aquel pasajero que se las daba de chulo presumía de un gran afán calculador, y hasta ahora, para contento de su vanagloria, las cuentas no le habían salido mal.
Iban a X a veinte por hora.
(...)
Miraba cómo los dientes de dragón, camuflados a modo de insalubres barrotes negruzcos ante las ventanas, formaban figuras horripilantes al pasar junto al cristal de aquel coche infernal. Se cerraban como fauces imprecisas, giraban las entrañas de frío ébano tras aquel espectáculo de finos colmillos de hierro si alguna curva desequilibraba la línea recta de aquella galería de adoquines por las que, se temía, sólo se terminaba llegando a un lugar habitado por fantasías terroríficas.
(...)
Llegaron a X. Al chulo soñador, que había visto bestias en las ventanas de las casas viejas mientras el coche bajaba por la calle de la plaza, le habían salido bien las cuentas. Su pestilente vanagloria iba a dormir bien aquella... aquellas horas entre la noche, la madrugada y la mañana.
sábado 26 de enero de 2008
El Esquinazo
"The Football Museum".
Mientras aquella chupa con personalidad sobre los hombros de ese hombre con carácter se consumía en la lluvia como parecía hacerlo el mundo, fumado por miles de adictos a sus placeres, dejaba yo al cansancio hecho chusta en la silla de la habitación, anonadado con aquel cartel tras la ventana; aquel cartel con tan mal gusto hecho, de verde borracho, que atraía, por encima de la decadencia de la ilusión general y sobre la figura de aquel personaje tan interesante, mi atención despistada.
Mientras aquella chupa con personalidad sobre los hombros de ese hombre con carácter se consumía en la lluvia como parecía hacerlo el mundo, fumado por miles de adictos a sus placeres, dejaba yo al cansancio hecho chusta en la silla de la habitación, anonadado con aquel cartel tras la ventana; aquel cartel con tan mal gusto hecho, de verde borracho, que atraía, por encima de la decadencia de la ilusión general y sobre la figura de aquel personaje tan interesante, mi atención despistada.
viernes 25 de enero de 2008
Equis de
Conocido por todo navegante de la red, siempre y cuando posea una experiencia moderada acerca de cómo tripular sobre estas aguas de ceros, unos, y HTMeLeses: "XD".
En la tierra de los labradores se oyen cada vez más los ecos que se dan en ese mar lleno de piratas, y expresiones como la ya nombrada, "o eme ge", o "lol", van sustituyendo a las bocas abiertas y a los gritos chirriantes con los que antaño se expresaba alguna emoción intensa.
- Murieron diez personas en el accidente de autobús de ayer.
- Lol, omg.
...O rly?
En la tierra de los labradores se oyen cada vez más los ecos que se dan en ese mar lleno de piratas, y expresiones como la ya nombrada, "o eme ge", o "lol", van sustituyendo a las bocas abiertas y a los gritos chirriantes con los que antaño se expresaba alguna emoción intensa.
- Murieron diez personas en el accidente de autobús de ayer.
- Lol, omg.
...O rly?
jueves 24 de enero de 2008
Cuestión del plano
Y viene dado ese título porque me suele pasar, y creo que no soy el único, que dependiendo de la posición desde la que observe una cosa la creativa cabeza inventa una comparación insólita, que unas veces se hace pública, es copiada por otros y se convierte en recurso literario, y otras se pierde en los laberintos del indescifrable pensamiento.
Por ejemplo, me fijé un día, haciendo de transeunte, en las azoteas de los bloques de los pisos en un primer lugar, con sus alturas dispares las unas de las otras, subyugadas a un cielo de tarde que vigilaba desde atrás, y pensé en una cascada enclaustrada en la norma humana del ángulo recto: una cascada dividida en los cuadrantes del ladrillo, de aguas marrones o rojizas como la tierra que delimita, en la naturaleza, esa corriente tan salvaje.
Tierra también había en aquel pensamiento mío: era de un azul propio de las alturas invernales, más oscuro que en los días estivales, pero recogía de estos su típica sequedad. Recopilando, era un azul de cielo de tarde de invierno y sin barro.
Ví una cascada marrón cercada por orillas azules en lo más alto de la gran locura de la ciudad. Otros verían otra cosa. Que cada cual publique y se preste a ser copiado.
Por ejemplo, me fijé un día, haciendo de transeunte, en las azoteas de los bloques de los pisos en un primer lugar, con sus alturas dispares las unas de las otras, subyugadas a un cielo de tarde que vigilaba desde atrás, y pensé en una cascada enclaustrada en la norma humana del ángulo recto: una cascada dividida en los cuadrantes del ladrillo, de aguas marrones o rojizas como la tierra que delimita, en la naturaleza, esa corriente tan salvaje.
Tierra también había en aquel pensamiento mío: era de un azul propio de las alturas invernales, más oscuro que en los días estivales, pero recogía de estos su típica sequedad. Recopilando, era un azul de cielo de tarde de invierno y sin barro.
Ví una cascada marrón cercada por orillas azules en lo más alto de la gran locura de la ciudad. Otros verían otra cosa. Que cada cual publique y se preste a ser copiado.
miércoles 23 de enero de 2008
Es mío (yo decido)
Hace minutos he visto en las noticias de la noche un reportaje acerca de la exigencia, o, suavizando, petición, de ampliación de la ley del aborto.
Con sinceridad, a mi esa ley actualmente me deja indiferente, porque creo que voy a tardar unos años en tener un hijo. Lo que me ha llamado mucho la atención son los lemas y pancartas que los... exigentes utilizaban para hacer acopio de adeptos: "Es mío (yo decido)", "yo paro, yo decido", y un largo etcétera de eslóganes redundantes.
Casualmente, quizá, casualmente, uno o dos reportajes antes se había hablado acerca de las nuevas víctimas de esa violencia tan especial que se le ha dado un género concreto: Es, repitiendo, la violencia de género.
Y, mientras seguía comiendo, me hice una pregunta, que decía algo así como "¿acaso no es lo mismo un caso de violencia que otro?". En ambos casos se hace apología de la posesión de la víctima. En uno, el hombre posee a la mujer - o viceversa - y decide por ella su vida, y en otro, la mujer posee a su hijo y decide por él su vida.
Al parecer la diferencia entre una y otra violencia, que ahora va a resultar que el mundo creó violencias por clase, igual que creó mamíferos por especies, repito, la diferencia entre una acción u otra radica en lo beneficioso que puede salir ejecutar tal o cual hecho. Esto es, en otras palabras, que parece que está mejor visto por un amplio sector de la población el matar a un hijo para solventar problemas tempranos que matar a una mujer para solventar problemas autoritarios.
Como siempre, parece que las mayorías mandan, y una cosa es discutible y la otra simplemente penalizable.
Con sinceridad, a mi esa ley actualmente me deja indiferente, porque creo que voy a tardar unos años en tener un hijo. Lo que me ha llamado mucho la atención son los lemas y pancartas que los... exigentes utilizaban para hacer acopio de adeptos: "Es mío (yo decido)", "yo paro, yo decido", y un largo etcétera de eslóganes redundantes.
Casualmente, quizá, casualmente, uno o dos reportajes antes se había hablado acerca de las nuevas víctimas de esa violencia tan especial que se le ha dado un género concreto: Es, repitiendo, la violencia de género.
Y, mientras seguía comiendo, me hice una pregunta, que decía algo así como "¿acaso no es lo mismo un caso de violencia que otro?". En ambos casos se hace apología de la posesión de la víctima. En uno, el hombre posee a la mujer - o viceversa - y decide por ella su vida, y en otro, la mujer posee a su hijo y decide por él su vida.
Al parecer la diferencia entre una y otra violencia, que ahora va a resultar que el mundo creó violencias por clase, igual que creó mamíferos por especies, repito, la diferencia entre una acción u otra radica en lo beneficioso que puede salir ejecutar tal o cual hecho. Esto es, en otras palabras, que parece que está mejor visto por un amplio sector de la población el matar a un hijo para solventar problemas tempranos que matar a una mujer para solventar problemas autoritarios.
Como siempre, parece que las mayorías mandan, y una cosa es discutible y la otra simplemente penalizable.
martes 22 de enero de 2008
Mutis romántico
La mirada del hombre hablaba aún a pesar de la impotencia de su iris.
Contradiciendo aquella potestad única que poseía el color de los ojos para hablar a través de ellos, que decenas de grandes hombres de las artes le habían otorgado, esa concreta retina revolucionaria destilaba unas palabras nostálgicas que hacían referencia acerca de una vieja puñalada amorosa, la cual, a punto de ser letal, había remitido al dejar de ver a quien la causó; pero ahora que aquellas curvas notablemente desmejoradas habían vuelto a dibujarse ante el crudo papel de la vida que tenía delante, la doliente memoria histórica, que se graba a fuego de sangre tras los materiales órganos, había surgido a flote descosiendo cicatrices y horadando nuevos surcos en la tierra de sus emociones.
Contradiciendo aquella potestad única que poseía el color de los ojos para hablar a través de ellos, que decenas de grandes hombres de las artes le habían otorgado, esa concreta retina revolucionaria destilaba unas palabras nostálgicas que hacían referencia acerca de una vieja puñalada amorosa, la cual, a punto de ser letal, había remitido al dejar de ver a quien la causó; pero ahora que aquellas curvas notablemente desmejoradas habían vuelto a dibujarse ante el crudo papel de la vida que tenía delante, la doliente memoria histórica, que se graba a fuego de sangre tras los materiales órganos, había surgido a flote descosiendo cicatrices y horadando nuevos surcos en la tierra de sus emociones.
lunes 21 de enero de 2008
Naturaleza arquitectónica
En aquellos momentos dudaba acerca de dónde me encontraba.
Aquella callejuela tan conocida mía, la calle Alabastros, o, para los chiquillos que jugábamos a la pelota en aquel callejón en el verano, "el campo de fútbol", parecía tener una marcada tendencia a volverse un indómito paraje, entre lo selvático y lo terroríficamente inspirado, cuando la luna llena gobernaba el cielo oscuro destilando las primeras gotas de rocío que florecerían a la mañana siguiente.
Las paredes que delimitaban aquella selva de ladrillo, pintadas con imitaciones del marrón más sucio, e irregulares, como trazadas por algún niño, ebrio para más inri, eran como los muros pétreos de un gran cañón, de cuyo río, que había separado ambas porciones de tierra a capricho de algun azar sin piedad, sólo permanecían impertérritos algunos trazos de agua que caían de unas estalactitas que se salvaban de ser tales por no estar hechas de caliza, sino del frío hierro de las cañerías oxidadas que susurraban "glop, glop, glop".
El suelo procedía de una naturaleza más animal, y es que las baldosas grisáceas y a menudo fracturadas que tantas pisadas nuestras habían soportado hacía ocho o nueve años se habían vuelto viejas y, más que quebradizas, arenosas, como la piel de aquella serpiente que muere en el desierto por haber perdido una de sus tantas luchas por supervivencia y pasa meses y meses sepultándose bajo capas de fino polvo árido. Me imaginé una metáfora a aquellas horas tan intempestivas, acerca de cómo se parecían los surcos de ornamento de cada baldosín a las marcas de las sandalias de algún nómada del Sáhara.
(...)
Aquella callejuela tan conocida mía, la calle Alabastros, o, para los chiquillos que jugábamos a la pelota en aquel callejón en el verano, "el campo de fútbol", parecía tener una marcada tendencia a volverse un indómito paraje, entre lo selvático y lo terroríficamente inspirado, cuando la luna llena gobernaba el cielo oscuro destilando las primeras gotas de rocío que florecerían a la mañana siguiente.
Las paredes que delimitaban aquella selva de ladrillo, pintadas con imitaciones del marrón más sucio, e irregulares, como trazadas por algún niño, ebrio para más inri, eran como los muros pétreos de un gran cañón, de cuyo río, que había separado ambas porciones de tierra a capricho de algun azar sin piedad, sólo permanecían impertérritos algunos trazos de agua que caían de unas estalactitas que se salvaban de ser tales por no estar hechas de caliza, sino del frío hierro de las cañerías oxidadas que susurraban "glop, glop, glop".
El suelo procedía de una naturaleza más animal, y es que las baldosas grisáceas y a menudo fracturadas que tantas pisadas nuestras habían soportado hacía ocho o nueve años se habían vuelto viejas y, más que quebradizas, arenosas, como la piel de aquella serpiente que muere en el desierto por haber perdido una de sus tantas luchas por supervivencia y pasa meses y meses sepultándose bajo capas de fino polvo árido. Me imaginé una metáfora a aquellas horas tan intempestivas, acerca de cómo se parecían los surcos de ornamento de cada baldosín a las marcas de las sandalias de algún nómada del Sáhara.
(...)
domingo 20 de enero de 2008
Gigantismo arquitectónico
Nunca vi un callejón tan seguro.
Cuando pasé de largo y lo vi tan iluminado por aquellas farolas barrocas, con esos adoquines tan grandes y en tan largas hileras dispuestos, flanqueado por aquellos muros asimétricos y disformes, pensé que los arquitectos con acromegalia y derivados querían dejar la rúbrica de su malestar en las obras que dibujaban en los planos.
Encontramos así afluentes feos que incitan a la corriente de transeúntes a desviarse por ellos para sentirse parte de un cauce enfermo en la circulación urbana, sea por ciudadanía o por hallar poco obstáculo para caminar.
Cuando pasé de largo y lo vi tan iluminado por aquellas farolas barrocas, con esos adoquines tan grandes y en tan largas hileras dispuestos, flanqueado por aquellos muros asimétricos y disformes, pensé que los arquitectos con acromegalia y derivados querían dejar la rúbrica de su malestar en las obras que dibujaban en los planos.
Encontramos así afluentes feos que incitan a la corriente de transeúntes a desviarse por ellos para sentirse parte de un cauce enfermo en la circulación urbana, sea por ciudadanía o por hallar poco obstáculo para caminar.
sábado 19 de enero de 2008
Egoincómodo ego
Sentado sobre una confortable silla de cuero en una óptica. Frente al protagonista una mujer en la misma condición sostiene entre sus brazos a un bebé precioso que observa a nuestro hombre con sus grandes ojos marrones; junto a él una amplia torre mostrador que expone las últimas tendencias en gafas de sol, de cristales amplios y curvados, relucientes como decenas de bombillas.
Se presenta una duda: mirar a los susodichos reflejos para observarse o emocionarse con la inocencia de una mirada infantil.
Se presenta una duda: mirar a los susodichos reflejos para observarse o emocionarse con la inocencia de una mirada infantil.
viernes 18 de enero de 2008
Güiquend
No sé si será cosa mía o no, pero estos sábados y estos domingos tras esos viernes que marcan los días de trabajar y los días de trabajar de otra manera, tan ociosos ellos como una pareja de holgazanes enamorados, por eso de que siempre van juntos, se me antojan tan largos como los lúneses, los márteses y los miercoleseses; y los importunos jueves.
Doy gracias por ello, todo sea dicho.
Doy gracias por ello, todo sea dicho.
jueves 17 de enero de 2008
Tras la ley
Franz Kafka decía que ante la ley había un guardián, y que dicho guardián poseía un aspecto intimidador para cumplir con su propósito de custodio.
Pienso yo que ese vigía es como nuestros hombres de armas, de pistola, vaya, y la ley es el pasillo, más o menos acertado, para llegar a la justicia, la cual, pintándola como la pintan, ciega ella y más vieja que Matusalén, necesita verdaderamente al guardián ante las puertas de aquel corredor.
Pienso yo que ese vigía es como nuestros hombres de armas, de pistola, vaya, y la ley es el pasillo, más o menos acertado, para llegar a la justicia, la cual, pintándola como la pintan, ciega ella y más vieja que Matusalén, necesita verdaderamente al guardián ante las puertas de aquel corredor.
miércoles 16 de enero de 2008
Intento de receta para una albóndiga sensorial
Tradúzcase la siguiente frase que Rob Dougan graba para darle letra a una canción sin voz, «Cause love, like an invisible bullet has shot me down and I'm bleeding - yeah, I'm bleeding»; añádase a la lectura de notables párrafos dejados por alguna mano ilustrada, igual esta que aquella, o no tanto, mas anónima queda; combínese con un estruendo estomacal predecesor de toda una tormenta intestinal, cuyas nubes cargadas han sido, repitiendo, cargadas, por alguna bebida gaseosa más oscura que el misterio que envuelve a su marca; piénsese en el ovillo que da esto a los sentidos, y en lo que, más arriba, en el cosmos del organismo, más alto que el esófago, más que la nariz y más todavía que los ojos, desenrollan surcos húmedos por la pegajosa grasa del desgaste; rícese un rizo, negro, marrón o morado, y luego rícese otro metafórico, para exponer un intento de receta a base de punto y coma y mucha minucia hecha amalgama; lléguese a una conclusión, pero antes de ello, deténgase a pensar un segundo u hora, en un espacio sin tiempo bautizado por los que ya se fueron como cielo, mente propia como nombre secundario para un servidor, o realidad para un físico que no crea en el reloj que lleva en la muñeca; lléguese de una vez, y deje de leer los añadidos de semejante formulucha; desciéndase las líneas siguientes y olvídese de lo que sigue a esta cadena de ingredientes, que versará sobre la remota posibilidad de fundir aquella inspiración que daban musas y ninfas en el feo material de la letra digital, de la música instrumental y de las buenas oraciones de un auténtico cocinero de pensamientos.
Intentado leer semejante pegote de frases asfixiantes, uno ha llegado a la conclusión propia, como tanto he visto insistir, de que tanto ello, como aquello otro, como lo que se hizo y no se terminó, y lo que se hará, e “y tal”, son a veces el fruto de un proceso ritual que en ocasiones da resultados aplaudidos por coincidencia con el surco grasiento del que choca las manos con el que ha escrito, y en otros casos son semillas podridas por no poseer los hilos del ovillo de “inspiración” un material tal como para que dichas zarpas blandas lo… desenmarañen.
Otro supuesto que se me ocurre es muy llano pero cierto: lo escrito también puede ser “una mierda”, tanto para el cerebro del lector como para el del autor.
Intentado leer semejante pegote de frases asfixiantes, uno ha llegado a la conclusión propia, como tanto he visto insistir, de que tanto ello, como aquello otro, como lo que se hizo y no se terminó, y lo que se hará, e “y tal”, son a veces el fruto de un proceso ritual que en ocasiones da resultados aplaudidos por coincidencia con el surco grasiento del que choca las manos con el que ha escrito, y en otros casos son semillas podridas por no poseer los hilos del ovillo de “inspiración” un material tal como para que dichas zarpas blandas lo… desenmarañen.
Otro supuesto que se me ocurre es muy llano pero cierto: lo escrito también puede ser “una mierda”, tanto para el cerebro del lector como para el del autor.
Sucio el plasma
noSí. noPuedo sentirme nomal por el nohecho de nocomer más de lo que nonecesito y también por noleer menos de lo que, se nodice, es necesario.
Tras haber dejado a un lado un bollo de pecado y chocolate, pido disculpas por haber manchado estas letras digitales con negaciones redundantes que traspasan lo que se supone inmaculado.
Tras haber dejado a un lado un bollo de pecado y chocolate, pido disculpas por haber manchado estas letras digitales con negaciones redundantes que traspasan lo que se supone inmaculado.
Génesis bursatil
Esto es la Bolsa, que se cae y esparce miles de acciones que, como semillas funestas, siembran en la tierra los sesos de un inversor que ha decidido hacer su crack financiero personal o su crack personal por motivos financieros.
Pero, ¡ah! mejor decir "esto era" y posteriores en pretérito. Así como el gris urbano impide que el verde natural surja, lo moderno empaña con seguridad los accesos de locura.
Pero, ¡ah! mejor decir "esto era" y posteriores en pretérito. Así como el gris urbano impide que el verde natural surja, lo moderno empaña con seguridad los accesos de locura.
martes 15 de enero de 2008
Escena 1789
Vase el Señor Don Caballero Hidalgo Garrido de Condes por un lateral mientras irrumpe por el opuesto, haciendo gran ruido, un tal Alfonso, Antonio o Agustín, Herrera Puebla.
lunes 14 de enero de 2008
Pasiones inmortalizadas
O aquella mujer que, feliz por ver el amor representado en dos jóvenes, no puede reprimir una sonrisa y decir esa frase tan tierna: "Os haría una foto si llevase una cámara".
Florecía el ocaso y se levantaban los rubores.
Florecía el ocaso y se levantaban los rubores.
Línea 2
Cada vez que me relajo en la lata móvil formato autobús, que no transporte urbano en general, me invade un sopor similar al que colma mis sienes tras haberme llenado el estómago con comida.
Suelo percatarme cada cinco minutos, justos y sin aproximación, del trozo de asfalto por el que me está llevando la chatarra con ruedas; lo atribuyo a un nuevo sentido que busca alertarme para no saltarme la parada deseada.
He de agradecérselo, porque, alguien sabrá, sea por la mezcla música de casco con música de tráfico, o por desplazarse el motor del monstruo rugiente más rápido que mi materia gris, siento nublada la vista y empiezo a hacer intentos de concretar cuatro punzadas neuronales en un pequeño pensamiento universal.
El resultado siempre me deja en descontento. Cinco minutos no son suficientes ni para pensar en la diferencia de velocidades físico-etéreo. Ni siquiera para eso, vaya.
Suelo percatarme cada cinco minutos, justos y sin aproximación, del trozo de asfalto por el que me está llevando la chatarra con ruedas; lo atribuyo a un nuevo sentido que busca alertarme para no saltarme la parada deseada.
He de agradecérselo, porque, alguien sabrá, sea por la mezcla música de casco con música de tráfico, o por desplazarse el motor del monstruo rugiente más rápido que mi materia gris, siento nublada la vista y empiezo a hacer intentos de concretar cuatro punzadas neuronales en un pequeño pensamiento universal.
El resultado siempre me deja en descontento. Cinco minutos no son suficientes ni para pensar en la diferencia de velocidades físico-etéreo. Ni siquiera para eso, vaya.
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