Saber qué eras hasta hace minutos
y hace minutos ver cuánto conllevas
descorazona.
Verte de cerca
y acercar la mano
desangela.
Pensar que va bien
Y llegar a esto
entristece.
Melopeia, logopeia, fanopeia,
o cómo la curiosidad mata, aparte de al gato, a la ignorancia, y deja al ignorante con la dolorosa certeza de saber que conoce el conjunto de un gran iceberg, pero no las partes que lo forman.
sábado 19 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada